Cientos de venezolanos acudieron esta semana a los puntos de vacunación establecidos por el gobierno, a la espera de ser vacunados. El sistema, que arrancó de forma “controlada”, se convirtió, con el paso de los días, en desorden, en el que también influyó la suerte.
Las filas de personas se pierden de vista en muchos de los lugares adaptados para la inmunización, donde llueven las quejas por las horas de espera, debido a que muchos acuden sin cita por el apremio de ser vacunados, en medio de una virulenta segunda ola que hasta este viernes acumulaba 239 mil 252 casos.
El gobierno planeaba “controlar” los tumultos citando a las personas vía mensaje de texto a través del denominado Sistema Patria, un esquema tachado de “discriminatorio” y usado para entregar ayudas sociales, pero la demanda de la gente, con la paciencia ya agotada, sobrepasó todos los planes.











