Hace casi un año, Donald Trump regresó a la presidencia de Estados Unidos. Y en medio de declaraciones sobre migrantes latinoamericanos y aranceles, la tensión entre México y EE. UU. creció.
Una vez asumido su segundo periodo de presidencia, en diversas ocasiones Trump ha hablado sobre su país vecino. Sus comentarios han ido desde señalamientos sobre el narcotráfico y amenazas económicas, hasta halagos dirigidos a la presidenta Claudia Sheinbaum.
Aunque ambos países estrenaron gobierno, la relación bilateral se ha mantenido marcada por llamadas telefónicas, declaraciones públicas y constantes fricciones.
Trump endurece presión comercial
Tras iniciar su segundo mandato, anunció la creación del Servicio de Ingresos Externo, con el que busca cobrar aranceles y otras recaudaciones al extranjero.
Desde entonces, México ha enfrentado presiones comerciales para reducir, aplazar o evitar nuevos aranceles a productos de exportación, en una estrategia que Trump vincula con el fortalecimiento de la economía estadounidense y el combate a la migración y al tráfico de drogas, particularmente el fentanilo.
En febrero, Trump firmó un decreto para renombrar el Golfo de México como Golfo de América y, desde el inicio de su administración, designó como organizaciones terroristas a varios cárteles mexicanos, entre ellos el de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Como parte de esta escalada en materia de seguridad bilateral, el 27 de febrero, México envió a Estados Unidos a 29 presuntos narcotraficantes, entre ellos Rafael Caro Quintero, Vicente Carrillo Fuentes y Miguel Ángel Treviño Morales, en una acción sin precedente.
Trump ha insistido en que “México está gobernado por cárteles” y que los narcotraficantes “tienen un control muy fuerte sobre México”.
EE. UU. intensifica deportaciones
Durante 2025, el endurecimiento de la política migratoria ha derivado en un aumento significativo de deportaciones de personas mexicanas.
Según cifras oficiales, 145 mil 537 connacionales retornaron desde Estados Unidos, de los cuales 116 mil 116 ingresaron por vía terrestre y 29 mil 381 vía aérea. Ante este escenario, el Gobierno Federal activó el programa México Te Abraza, con el objetivo de brindar atención integral a las personas deportadas.
Entre elogios y tensiones
Desde que Donald Trump asumió la presidencia de EE. UU. y Claudia Sheinbaum tomó posesión como presidenta de México en octubre de 2024, la relación entre ambos mandatarios ha sido observada.
Aunque las diferencias en políticas internas y enfoques de gobierno son notorias, Trump ha expresado en público una postura inusualmente positiva hacia su homóloga mexicana, a pesar de mantener críticas frecuentes sobre México y su manejo de temas como el narcotráfico o el flujo migratorio.
La primera vez que Trump y Sheinbaum se vieron en persona fue durante el Sorteo del Mundial de la FIFA 2026, un evento diplomático que reunió a líderes internacionales tras meses de comunicación telefónica entre ambos.
Durante la ceremonia, Trump destacó su aprecio por la presidenta mexicana. Además, calificó a Sheinbaum como una persona “muy valiente” por enfrentar el problema del narcotráfico en México.
Sheinbaum, por su parte, ha mantenido una postura diplomática y centrada en la defensa de la soberanía mexicana. En diversas ocasiones ha recalcado la importancia de la cooperación con respeto mutuo y ha rechazado propuestas que implicarían intervención extranjera en territorio mexicano, insistiendo en que “no vamos a aceptar la intervención de ningún gobierno extranjero” y que la colaboración debe darse “sin subordinación”.












