De las 29 víctimas mortales que hasta el momento ha dejado el ataque de un grupo armado al centro nocturno El Caballo Blanco, entre ellas al menos 11 mujeres, 26 ya fueron entregadas por la Fiscalía General de la República (FGR) a sus familiares.
De acuerdo con peritajes realizados por la FGR en el establecimiento desde las 08:00 horas, la mayoría murió por asfixia por el humo que provocó el fuego, luego de no poder salir por la puerta principal. Pocos de los asistentes lograron empujar la salida de emergencia y salvar la vida.
La calle Román Marín, entre Zaragoza y Corregidora, en la colonia Palma Sola, fue cerrada al paso vehicular y peatonal y al lugar se dieron cita elementos de la FGR, integrantes del área científica de la Policía Federal, peritos y demás personal especializado en temas de incendios.
Víctimas
Entre las víctimas que murieron por asfixia se encuentra Erick Hernández (29 años), quien laboraba como DJ del lugar, y Xóchitl Irineo (24), quien era bailarina en el establecimiento. Él dejó a tres hijos huérfanos y ella a dos pequeños.
La mayoría de las víctimas comenzarán a ser sepultadas la tarde del jueves en los panteones Antiguo y Jardín.
Otros de los cuerpos ya entregados son los de un cliente de Oaxaca, y el de otra bailarina que fue llevado a Jesús Carranza.
Mientras que los tres cuerpos que faltan por entregar son los de los dos marinos filipinos, porque hay procesos que deben revisarse con la Embajada, por lo que permanecen en los servicios forenses de Cosoleacaque.
Tampoco ha sido entregado el de Vanessa Cruz Hernández, la cajera del bar y madre de familia que murió este jueves en Veracruz en el Hospital de Especialidades por tener quemaduras en 90% de su cuerpo.
Este jueves, las instalaciones de la FGR en Coatzacoalcos amanecieron blindadas por elementos de la Guardia Nacional y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), pero el resto de la ciudad vive con normalidad. Las escuelas no cancelaron clases y los comercios no cerraron sus puertas.
Se hicieron pasar por funcionarios
Fueron al menos diez sujetos quienes ingresaron al centro nocturno haciéndose pasar por funcionarios que realizarían una inspección y una vez adentro ordenaron a los clientes y empleados se tiraran al piso.
A los pocos segundos, ingresaron otros individuos con galones de gasolina y empezaron a rociar el líquido inflamable por todo el establecimiento, al que le prendieron fuego.
En Coatzacoalcos los servicios forenses han empezado a entregar los cuerpos de las víctimas a sus familiares.












