El aumento de la esperanza de vida y la caída de las tasas de natalidad han desacelerado de manera considerable el crecimiento de la población mundial y se augura que esta trayectoria continúe en los próximos decenios, lo cual provocará fuertes presiones en el mundo laboral, afirmó la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Una consecuencia inmediata de esta desaceleración, expuso, es que el crecimiento de la fuerza de trabajo mundial no alcanzará para compensar una reserva de jubilados en rápido aumento y someterá a presión a los sistemas de pensiones, como al mercado de trabajo en su conjunto.
En los países desarrollados, donde el envejecimiento de la población es considerablemente más veloz, indicó, se estima que para el año 2030 habrá cerca de cinco personas de 65 años o más, por cada diez personas en la fuerza de trabajo.
Población activa
Además, el envejecimiento de la población a nivel mundial provocará un aumento de la edad promedio de quienes integran la población activa, y pondrá en jaque la capacidad de los trabajadores para mantenerse al ritmo de las innovaciones y los cambios estructurales en el mercado de trabajo.
A nivel mundial, puntualizó, se prevé que la edad promedio de la fuerza de trabajo aumente desde casi 40 años a 41 años, con un crecimiento considerablemente más rápido en Europa y Asia Oriental, en particular China.
Tomadas en conjunto estas tendencias, en particular es necesario, por un lado, mantener fuera de la pobreza a la población jubilada, y en segundo lugar promover resultados en materia de trabajo decente para una fuerza laboral en creciente envejecimiento, así como ayudarla a adaptarse a la transformación del mundo laboral.
En un estudio, refirió que la pobreza en la vejez está intrínsecamente ligada a las desigualdades existentes en el mercado laboral, pues los obreros con ingresos y condiciones de trabajo inferiores tienen menos acceso a los sistemas de ahorro para la jubilación y menos capacidad de contribuir a ello.
Por lo tanto, destacó, asegurar suficientes oportunidades para todos, al tiempo que se mejoran los resultados en el mundo laboral, representa la piedra angular del objetivo de mitigar la pobreza en la vejez.











