Escudo de Chiapas parte de una nueva narrativa pública

Ricardo Aguilar Gordillo. Nelly Segura / CP
Ricardo Aguilar Gordillo. Nelly Segura / CP

Chiapas estrena una nueva versión de su escudo: la corona española fue sustituida por un tocado maya inspirado en Pakal; uno de los castillos dio paso al Templo de las Inscripciones de Palenque; la palma fue reemplazada por una ceiba y se incorporaron elementos como el bastón de mando, el maíz y el volcán Tacaná.

Los cambios forman parte de una reforma aprobada por el Congreso de Chiapas a finales de 2025 y son el tema central del libro El Escudo de Chiapas. Trayectoria de un movimiento social de Ricardo Aguilar Gordillo, presentado este jueves en Casa Chiapas, en Ciudad de México.

La obra recupera el proceso de diálogo, escucha y participación colectiva que acompañó la transformación del símbolo, con la intención de incorporar elementos ligados a la diversidad cultural, histórica y social de la entidad.

Replantean la narrativa histórica

En entrevista con Cuarto Poder de Chiapas, Aguilar Gordillo explicó que detrás de la modificación hubo un proceso de discusión que buscó replantear la narrativa histórica contenida en el emblema.

“Me parece que este símbolo que tenía 500 años lo movimos y esto es producto de la extraordinaria mirada que ha planteado un líder inspirador como Eduardo Ramírez Aguilar, que ha planteado la necesidad de cambiar la narrativa de los vencedores por la de los vencidos”, expresó.

El autor explicó que el proceso incluyó cerca de 50 foros con la participación de académicos, estudiantes, empresarios y distintos sectores sociales, en los que se discutió la representación de Chiapas y la necesidad de incorporar elementos que reflejaran con mayor amplitud su identidad.

“Fue polémico, pero era importante dar esta batalla porque hoy contamos una nueva narrativa, no la que había hace 500 años”, señaló.

No buscan desconocer la historia mestiza

Aguilar Gordillo sostuvo que la transformación del escudo no busca desconocer la historia mestiza del estado, sino integrar a sectores que anteriormente no estaban representados.

“Ahora están en el escudo los que no estaban plasmados. Es un híbrido entre lo que somos y lo que fuimos, porque tampoco desconocemos la parte mestiza”, afirmó.

También destacó que el cambio surgió de un proceso de discusión colectiva.

“No fue la imposición de alguien, sino la recuperación, el resultado de un debate y diálogo social”, señaló.

Entre las transformaciones más visibles se encuentra la sustitución de la corona española por un tocado maya inspirado en Pakal, mientras que uno de los castillos fue reemplazado por el Templo de las Inscripciones de Palenque.

También fueron incorporados elementos como la ceiba, considerada un árbol de especial relevancia dentro de las culturas originarias; el bastón de mando indígena, la planta de maíz y el volcán Tacaná, además de otros referentes naturales, históricos y culturales de Chiapas.

Durante la presentación se destacó que la transformación del escudo busca adaptarlo a la realidad actual del estado y reflejar, a través del intercambio de opiniones, su pluralidad social, lingüística y cultural.

En la presentación participaron como comentaristas el antropólogo Andrés Fábregas Puig y María Patricia Pérez Moreno, así como la poeta chiapaneca Tania Ramos Pérez, ganadora del XX Premio Mesoamericano de Poesía Luis Cardoza y Aragón.

Entre los invitados se encontraba Ana María de la Cruz Morales, directora de Comercialización e Información de Cuarto Poder de Chiapas.

El libro de Ricardo Aguilar Gordillo documenta así el trayecto social que acompañó la modificación de uno de los símbolos más representativos del estado y el debate generado en torno a la manera en que el estado quiere contar su propia historia.