Con juegos y dinámicas, el Programa Valdúa busca romper los esquemas tradicionales de enseñanza, bajo la premisa de que el estudio y aprendizaje de matemáticas, historia, geografía, español y en general el aprendizaje no debe ser aburrido para las y los niños.
En entrevista, Nancy Valdés Calderón, directora Creativa de Smile 10, reconoció que romper las barreras del aprendizaje requiere de decisión, de impulsar los cambios con una nueva metodología en la que las y los niños sean parte de esa transformación y no solo receptores pasivos.
Se trata, dijo, de ofrecer herramientas que permita a los niños tener entendimiento de sus emociones para aceptar los cambios y las diferentes situaciones que se les presenten en la vida, desarrollando cada una de las inteligencias que poseen; amando, ahorrando y respetando quienes son.
Valdés Calderón dijo que el programa ha impactado favorablemente en las escuelas en las tres escuelas en las que se ha aplicado en el país porque los niños, aun a su corta edad, toman decisiones, reflexionan, actúan, dialogan y aprender a responder, sin recurrir a la violencia, a situaciones que le resultan incómodas como por ejemplo cuando algún compañero los avienta o les hace daño.
El método tiene claro que la educación debe marcar límites; “no decir ‘soy tu autoridad’ pero debe haber respeto y comunicación fluida. El Programa se adapta a los niños, sin importar si la escuela es pública o privada”, concluyó,
Nancy Valdés resaltó que las y los maestros mantienen los mismos métodos de enseñanza que recibieron cuando eran chicos, que es el mismo que les otorgaron a sus padres y a los papás de sus papás.
De ahí que la propuesta busca que los niños disfruten sus experiencias, tal y como ya se lleva a cabo en Finaldia, país que se ubica en los primeros lugares en educación y cuyo programa no es otra cosa que permitir a los niños de 0 a 11 años jugar y aprender, anotó.












