El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que la posición de su Ejecutivo frente al conflicto bélico en Medio Oriente desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán se resume “en cuatro palabras” con un “No a la guerra”, el lema que se popularizó con la guerra de Irak de 2003.
Sánchez recordó que Estados Unidos “ya nos arrastró” a la guerra de Irak en 2003, que a su juicio desencadenó “la mayor oleada de inseguridad” en Europa desde la caída del Muro de Berlín.
Antes, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró el miércoles que “en las últimas horas” España había “acordado cooperar con el ejército estadounidense” después de que el presidente Donald Trump amenazara con un embargo comercial a Madrid por su negativa a que el Pentágono emplee sus instalaciones en bases españolas para enviar activos a la guerra con Irán.
Sin embargo, más tarde el ministro español de Exteriores, José Manuel Albares, desmintió “tajantemente” que España haya acordado cooperar con el Ejército estadounidense en las operaciones contra Irán, como había asegurado minutos antes Leavitt.












