Najayo, República Dominicana * El Universal. Nadie demostró jamás que Santos Gusmán Batista hubiese robado los videodiscos que faltaban. Sencillamente lo metieron en la cárcel y le dijeron que debía aguardar diez días para conocer los cargos que se le imputaban.
Las cárceles latinoamericanas están repletas de hombres, mujeres y aun ninos que no han sido juzgados y mucho menos condenados. Algunos pasan meses o anos en prisiones de máxima seguridad por delitos que no cometieron.
Solamente en Brasil hay 172.000 prisioneros que aguardan juicio, dice el gobierno de ese país. Cuatro de cada cinco presos haitianos y tres cuartas partes de los reclusos en Bolivia y Paraguay no han sido condenados, según el Centro Internacional para el Estudio de la Prisión, con sede en Londres. De 15.000 presos en la República Dominicana, casi dos tercios no han recibido condenas.











