Ante el confinamiento por las medidas de emergencia sanitaria para enfrentar el Covid-19, los estados resentirán una baja en la recaudación de impuestos locales, señaló HR Ratings México.
Esta situación los obligará a tomar más deuda para lo cual requerirán mayor flexibilidad legal para ampliar sus techos de endeudamiento, entre otras medidas, para contribuir al restablecimiento de la recuperación económica, afirmó la calificadora.
“Todos los estados hicieron prórrogas de impuestos locales que permiten pagar hasta tres o cuatro meses, y ligeras condonaciones con descuentos porque al final del día serían ingresos que no recibirían”, señaló el director ejecutivo de HR, Ricardo Gallegos.
Precisó que los gravámenes que se aplican a la nómina y sobre el hospedaje, no son como los impuestos al consumo ya que dependen de una masa de generación.
Por lo que a pesar de que hayan decretado una prórroga, no habrá una generación de ingresos locales; esto implicará un nivel de estrés para los gobiernos subnacionales, sobre todo para las entidades que dependen de dichos recursos.
Consideró que el periodo de desconfinamiento deberá ser tratado de manera diferenciada porque cada entidad federativa tiene una vocación y economía particular.
En ese contexto, Gallegos planteó la necesidad de permitirles un mayor margen de acción a través de la flexibilización de ciertos lineamientos de la Ley de Disciplina Financiera.
“Lo anterior con el fin de ampliar las líneas emergentes de deuda, cambios en el techo de endeudamiento y destino de la deuda de largo plazo, aplicando reglas de excepción para usarlo para gasto o transferencias relacionadas con la emergencia sanitaria”, condicionó.











