El exceso de sargazo acumulado en algunas playas de Quintana Roo y la liberación de líquidos tóxicos que emanan de su descomposición están provocando la mortandad de peces y tortugas, además de daños irreversibles al ecosistema costero, alertó la Red de Monitoreo del Sargazo Cancún, al afirmar que a corto plazo aumentarán los impactos del fenómeno, que incluirá la aparición de mareas rojas y la probable formación de un tercer Mar de los Sargazos en el Golfo de México.
“Estamos en la antesala de la muerte masiva de fauna marina. No estamos entendiendo que el daño no es sólo al turismo, ni es lo más importante. El mayor impacto se está dando y lo estamos permitiendo, a la base del ecosistema costero”, expresó Esteban Amaro, quien preside la Red Mexicana de Monitoreo del Sargazo Cancún y se dice “movido” por la emergencia.
Indicó que en esta semana se registró la muerte de dos tortugas, una en Playa del Carmen y otra en Akumal, en la Riviera Maya.
Los altos volúmenes de sargazo, su espesura y profundidad, entorpecen el nado de los quelonios y su llegada a tierra, en donde excavan entre la arena para formar sus nidos.
Otro efecto observado es que con la introducción de maquinaria pesada no autorizada para la recolección del sargazo, se daña la arena, se erosiona y compacta la playa, reduciendo su composición arenosa y dejándola como si fuera cemento, lo que impide a las tortugas rascar y depositar sus huevos.
El hidrobiólogo dijo que también cuentan con reportes de las Redes que operan en las islas del Caribe, como Martinica, Barbados o Guadalupe, sobre la muerte de peces loro que viven en los arrecifes de coral, así como cangrejos, jaibas, tortugas e incluso delfines pequeños o tiburones, a causa de las masas de sargazo.
En Mahahual e Xcalak, en la zona sur de Quintana Roo, es tal la cantidad de sargazo acumulado en las playas, que su descomposición ha originado la formación de lixiviados, como se conoce a los líquidos tóxicos que emanan de las macroalgas putrefactas.
Explicó que la acumulación de nutrientes y materia orgánica aumenta la acidificación del mar, lo que en conjunto “nos hará pasar en breve de la marea marrón que hoy vemos, a la marea roja, lo cual representará mayor mortalidad para la fauna marina”.











