La Constitución de 1917 estableció las bases para un México soberano que respeta y exige el respeto de la comunidad internacional, sostuvo el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Luis María Aguilar Morales.
Al inaugurar el XIII Congreso Iberoamericano de Derecho Constitucional “Trayectoria y Porvenir del Constitucionalismo Contemporáneo. Homenaje a la Constitución de Querétaro en su Centenario”, subrayó que la Carta Magna refleja la convicción de México de vivir en paz y construir una sociedad más igualitaria.
“La mejor manera que tenemos los mexicanos de homenajear a nuestra norma suprema, ahora que está por comenzar su segundo siglo de vigencia es, precisamente, utilizar sus principios e instituciones para permitir a cada persona desarrollar sus capacidades a plenitud.
“Pero también para fincar las bases de nuestras relaciones con el mundo. Eso le debemos a nuestra Constitución, eso le debemos a nuestra historia”, externó.
En el Patio Central del Palacio de Minería, el ministro de la Suprema Corte aclaró que la Constitución no sólo es obligación de respeto por las autoridades, pues la norma suprema y las leyes que de ella derivan son también obligación de su cumplimiento de todos y cada de los mexicanos.
Recordó que “hace un siglo, nuestro país amaneció con un texto que, una vez publicado y cumplidos los plazos previstos en el régimen transitorio correspondiente, dio paso a la conformación de un nuevo orden constitucional”.
Ese nuevo orden, prosiguió, pretendió no sólo estructurar el ejercicio del poder público y consagrar los derechos de las personas, sino también establecer las bases jurídicas para la construcción de una sociedad más igualitaria.











