Este mes, cursos para nuevo Modelo Educativo

Este mes, cursos para nuevo Modelo Educativo

Al menos un millón y medio de maestros que integran el Sistema Educativo Nacional iniciarán, a partir de este mes, los cursos de capacitación para que conozcan el nuevo Modelo Educativo.

Con ello se da el primer paso para implementar este plan enmarcado en la Constitución, como parte de la reforma educativa aprobada en 2013.

Se trata de cursos de 40 horas que tendrán como fin que los docentes conozcan a detalle el nuevo Modelo y descubran las mejores prácticas que deberán aplicar en el aula, entre ellas cambiar la manera de enseñar matemáticas y empezar a desarrollar habilidades sociemocionales.

El subsecretario de Educación Media Superior de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Rodolfo Tuirán Gutiérrez, explicó que estos cursos se dirigen a los docentes que imparten clases desde preescolar hasta bachillerato.

Los maestros que están en las aulas donde estudian aproximadamente 35 millones de niñas, niños y jóvenes, se capacitarán para aplicar, a partir del ciclo escolar 2018-2019, el Nuevo Modelo Educativo e impulsarán la equidad.

“Estos cursos, que comenzarán con la explicación de qué es y cómo se aplicará el Nuevo Modelo serán con perspectiva de género para que los docentes impulsen la equidad en los salones de clases, en materias como matemáticas y ciencias, principalmente”.

Los ejes del nuevo Modelo Educativo son: educar para la libertad y creatividad, dejar atrás la memorización y que aprendan los alumnos a aprender.

Asimismo, aprender con nuevas dinámicas en las aulas; formación profesional docente sustentada en la carrera magisterial, así como en el mérito y el esfuerzo.

Tuirán Gutiérrez apuntó que los primeros resultados a corto plazo del nuevo Modelo Educativo serán en los primeros tres años y se asociarán al descubrimiento que hagan los docentes, de prácticas que se identifican como las mejores y que adoptarán en el aula.

“Todo lo anterior es un cambio necesario para que el país se transforme y sea más productivo, pero sobre todo, un cambio para que las niñas y los niños aprendan más, les sea útil en la producción de su propio bienestar y eventualmente eso se traduzca en mejores condiciones para el desarrollo familiar”, concluyó.