El presidente de la Confederación Nacional Ganadera (CNG), Oswaldo Cházaro, estimó que las pérdidas del sector por la imposición del etiquetado cárnico de Estados Unidos suman más de cinco mil millones de dólares a lo largo de ocho años.
Adelantó que por ello, en la reunión que sostendrán autoridades mexicanas con representantes de la Organización Mundial de Comercio (OMC) el 17 de junio, se propondrá la imposición de aranceles, como represalias comerciales, contra productos lácteos, carne de bovino y de puerco que Estados Unidos exporta a México.
Advirtió que la CNG no aceptará una eventual aprobación por parte del Congreso de Estados Unidos, en el sentido de que la medida de Etiquetado de País de Origen (COOL, por sus siglas en inglés) quede a criterio de cada planta procesadora o del comercializador.
El dirigente de los ganaderos mexicanos aseguró que lo que se demanda es la derogación de esa legislación estadounidense.
Los gobiernos de México y Canadá (también afectado por el etiquetado COOL) solicitaron una reunión extraordinaria del Órgano de Solución de Diferencias de la OMC para el próximo 17 de junio, a fin de obtener autorización para suspender beneficios comerciales en contra de EU.
México buscará una autorización por un monto de 653 millones de dólares estadounidenses, y Canadá solicitará autorización a la OMC para imponer una suspensión de beneficios en contra de EU por un monto de tres mil millones de dólares.
El presidente de la CNG no descartó que el Gobierno de Estados Unidos impugne el monto que demanda México, pero advirtió que ni las autoridades mexicanas, ni el sector ganadero aceptarán los argumentos.
El inventario ganadero de México es de alrededor de 30 millones de cabezas, activo productivo con un valor superior a 250 mil millones de pesos.
De tales, se extraen seis millones de cabezas para el abasto nacional y 1.2 millones en promedio para la exportación como ganado en pie y de los cuales, más de 80 por ciento se destina a EU.












