Durante el análisis de la pictórica en la Zona Arqueológica del Templo Mayor, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) determinaron que son cinco los colores predominantes en la pintura mural y en la escultura mexica.
El INAH informó que se contabilizaron 60 pinturas, cuya extensión es de un aproximado de 200 metros cuadrados, y que sólo seis edificios de la zona arqueológica conservan restos de policromía, incluido el Templo Mayor.












