Estudio

Estudio

De los 193 millones de hectáreas que componen la superficie de México, más de 128 millones tienen un problema de desertificación. Se estima que cada año, entre 300 mil y 400 mil personas abandonan sus tierras por la degradación de los suelos.

El Día Mundial de Lucha contra la Desertificación que se conmemora el 17 de junio en todo el mundo, en esta ocasión se enfoca a lograr la seguridad alimentaria para todos a través de sistemas alimentarios sostenibles. En ese marco, la Comisión Nacional Forestal ha dado a conocer que tres cuartas partes del suelo de México están catalogadas ya como zonas frágiles, áridas o semiáridas. De éstas, cien millones —más de la mitad del territorio nacional— tienen problemas de sequía.

La desertificación es la degradación de las tierras áridas, semiáridas y zonas subhúmedas secas. Entre las principales causas se mencionan variaciones climáticas y actividades humanas tales como el cultivo y el pastoreo excesivo, la deforestación y la falta de riego. Ese fenómeno es ajeno a la expansión de los desiertos existentes. Se debe a que los ecosistemas de las tierras áridas que cubren una tercera parte del total de la tierra, son vulnerables a la sobreexplotación y a un uso inapropiado de la tierra. De acuerdo con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la desertificación amenaza a la cuarta parte del planeta.

El Día Mundial de Lucha Contra la Desertificación pone en evidencia una afectación directamente a más de 250 millones de personas que coloca en peligro los medios de vida de más de mil millones de habitantes de más de 100 países al reducir la productividad de las tierras destinadas a la agricultura y la ganadería. Por ello en esta ocasión, la conmemoración pone énfasis en tomar conciencia sobre la necesidad de un cambio en el uso de la tierra, apostando por una agricultura más sostenible y que se adapte al cambio climático, en especial en aquellas zonas áridas en las que la escasez de comida es cada vez mayor.

Las afectaciones de este fenómeno que puede deberse a muchas variantes y causas, impacta a personas de los países más pobres, los más marginados y políticamente más débiles. Aunque puede ser provocada por las sequías, en general su causa principal es la actividad humana.

La conmemoración en este año pretende también un mayor acceso a los avances tecnológicos y a la titularidad de tierras de los pequeños agricultores que respetan el medio ambiente y dan una respuesta a las necesidades alimentarias.

También, un mayor equilibrio entre las finalidades ecologistas. Un aumento de las inversiones encaminadas a promover mejores prácticas y un sistema de producción más sostenible y mayores acciones para visibilizar las consecuencias de este proceso negativo, cuyos efectos sobre la paz, la seguridad y la estabilidad son invisibles pero, sin embargo, una realidad para los países con escasez de agua y de comida, lo que obliga a esos habitantes a emigrar a otras regiones.

Por su parte, la Comisión Nacional Forestal realizó un análisis del nivel de desertificación que presenta el país. El organismo expone indicadores que corresponden al territorio nacional. Los resultados del estudio, realizado por instrucciones del titular del organismo del Gobierno Federal, señalan que 56.2 por ciento de la población mexicana se distribuye en tierras con algún grado de desertificación, lo cual en 2010 representaba 63 millones habitantes.