Para el Gobierno de Estados Unidos la autoridad mexicana debe esforzarse para implementar los compromisos ambientales del T-MEC, sobre todo debe mejorarse la protección y conservación de especies en peligro de extinción, la pesca ilegal e impactos asociados por el proyecto del Tren Maya.
En el Reporte Anual del capítulo 24 de Medio Ambiente que elaboró para el Congreso estadounidense, la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos (USTR por sus siglas en inglés) explicó que el gobierno mexicano tiene áreas que mejorar a fin de cumplir con el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Consideran que hay posibilidad para “mejora de la protección y conservación de la vaquita y la totoaba, prevenir la captura incidental de tortugas marinas, frenar la ilegalidad la pesca en el golfo de México, abordar la contaminación transfronteriza del agua y mitigar los impactos ambientales asociados al proyecto del Tren Maya”.
De acuerdo con el documento, “el proyecto del Tren Maya es de los proyectos más grandes en curso que podría tener importantes implicaciones para los compromisos del T-MEC de México relacionados con los niveles de protección ambiental y estudios de impacto ambiental”.
Afirman que el proyecto del Tren Maya considera una ruta de mil 500 kilómetros que atravesará Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, con lo que se espera reducir el tiempo de transporte de carga y de pasajeros, además de que promoverá el turismo.
Pero el desarrollo de esta obra genera preocupación, por lo que dice la USTR: “Muchas partes interesadas en México y Estados Unidos están preocupadas por los impactos ambientales potenciales del proyecto, incluso con respecto a la protección y conservación de la vida silvestre, los humedales, los bosques y el patrimonio cultural”.
Sin importar los impactos y las observaciones de diversos grupos, el gobierno mexicano continúa con el plan de construir el Tren Maya para 2024.











