Cuatro décadas después de haber iniciado los trabajos dirigidos a reformar los permisos familiares, en la Unión Europea (UE) prevalece la desigualdad en el acceso a las licencias especiales diseñadas para hacer cumplir la responsabilidad compartida en la crianza de un hijo.
Si bien Europa abandera esfuerzos por balancear actividades familiares tradicionalmente vinculadas a ellas, entre socios comunitarios aún hay enormes disparidades en lo que respecta a permisos por baja por paternidad, una herramienta considerada clave para fomentar mayor igualdad de género. Con introducción de la directiva publicada el 20 de junio de 2019 en el Diario Oficial de la UE, progenitores obtuvieron el derecho de ausentarse del trabajo por 10 días laborales con ocasión del nacimiento de su hijo.
Se trata de un derecho aplicado independientemente al estado civil de la persona y la antigüedad laboral, y que se remunera con ingresos al menos equivalentes a los que percibiría el trabajador en caso de interrupción de sus actividades por motivos relacionados con su estado de salud. De los 27 países que integran el bloque, 17 ofrecen el mínimo fijado por la normativa comunitaria, el resto se ha esforzado por darle al papá más tiempo para que cumpla con sus responsabilidades.
Suecia, Dinamarca, España y Finlandia conforman el bloque de avanzada. Madrid se adhirió al grupo el 1 de enero de 2021, siguiendo a Islandia, que no forma parte del bloque comunitario pero es referente. Estos países han igualado en cierta medida el permiso por nacimiento y cuidado del menor. En Dinamarca, el padre tiene derecho a dos semanas de permiso por 14 primeras semanas tras el nacimiento del hijo y después debe decidir junto con la madre cómo repartirse 32 semanas adicionales.
En España ambos progenitores pueden disfrutar de 16 semanas de licencia, seis obligatorias a jornada completa a partir del parto y 10 semanas a disfrutar en periodos semanales, de forma acumulada o interrumpida dentro de 12 meses siguientes al nacimiento. Helsinki rompió el molde el 1 agosto de 2022, puso fin al permiso de paternidad en su formato tradicional. En su lugar otorgó a ambos progenitores 160 días de prestación parental, de los cuales la pareja puede acordar ceder hasta 63 días de licencia al otro progenitor o a un tercero que se ocupe del cuidado del niño.
Portugal no hace distinción entre maternidad o paternidad. La directiva portuguesa ofrece la posibilidad de disfrutar 120 días de permiso compartido a 100 % de salario o 150 días a 80 %. Si los progenitores deciden compartir el periodo de baja, tienen la opción de disfrutar 30 días adicionales. El hombre puede usar cualquier periodo del permiso, salvo las seis semanas oficiales reservadas a la madre.
Países Bajos da una semana de permiso por ley en las cuatro primeras semanas tras el nacimiento de su hijo. El trabajador puede ausentarse con solo avisar por escrito. De manera opcional, el papá puede gozar de un permiso adicional de hasta cinco semanas, que debe disfrutarse en los seis meses siguientes al nacimiento. La licencia debe solicitarse con cuatro semanas de antelación.
Austria, Bélgica, Estonia, Francia, Lituania y Eslovaquia ofrecen permisos de paternidad de cuatro semanas. Algunos especialistas consideran el igualar el permiso de paternidad con el de maternidad una medida urgente para garantizar la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo, la ocupación y el hogar.












