Cada cinco años, la Unión Europea (UE) dedica la mayor parte de su energía a celebrar elecciones y a gestionar las consecuencias de la decisión de los votantes de los 27 países que la integran.
El ciclo se repetirá en 2024 cuando los ciudadanos acudan a las urnas para elegir a sus representantes como diputados al Parlamento Europeo, la única institución de la UE electa por sufragio universal.
Entre el 6 y 9 de junio elegirán a 720 eurodiputados, 15 más que los que integran la Eurocámara actualmente.
El bloque ultra, formado por Identidad y Democracia y el Grupo de los Conservadores y Reformistas Europeos, parte en la contienda electoral representando casi 18 % del plenario de Estrasburgo.
El horóscopo de 2024 es favorable. Las encuestas de opinión proyectan a ambas fuerzas como las grandes ganadoras de la contienda electoral, aunque el avance seguirá siendo insuficiente para imponer su agenda euro-destructiva.
A pesar de que se pronostican duros descalabros, las fuerzas impulsoras del proyecto de construcción europea, el Partido Popular Europeo, el Partido Socialista, Los Verdes y los liberales de Renovar Europa, seguirán teniendo una confortable mayoría.












