Evacuan a 54 mil personas para desactivar bomba

Evacuan a 54 mil personas para desactivar bomba

Casi 54 mil residentes en la ciudad de Augsburgo, en el sur de Alemania, fueron evacuados para que una bomba de la Segunda Guerra Mundial fuera desactivada el sábado, en la mayor evacuación de esta naturaleza.

El jefe de la Policía de esa ciudad alemana, Gerhard Bereswill, confirmó que la enorme bomba de la Segunda Guerra Mundial encontrada el 29 de agosto en el centro de Fráncfort, ya fue desactivada y ahora la población evacuada vuelve a sus casas.

Los trabajos de desactivación comenzaron a las 14:30 horas (tiempo de Alemania) dos horas y media más tarde de lo previsto porque algunas personas se negaron a abandonar sus viviendas y retrasaron las labores de evacuación.

La desactivación del artefacto duró más de cuatro horas y se realizó mediante una abrazadera de cohete con la que se desatornillaron los tres detonadores a distancia.

La ciudad de Augsburgo ordenó que nadie estuviera en un radio de un kilómetro y medio de la bomba de 1.8 toneladas, descubierta el martes pasado durante unos trabajos de construcción y que se cree procede de una incursión aérea de 1944 que destruyó el casco antiguo.

La bomba, lanzada por los británicos durante la II Guerra Mundial (1939-45), fue hallada por casualidad el pasado miércoles durante unas obras, un descubrimiento no del todo inusual en Alemania.

Entre los edificios evacuados figura una clínica Augsburger Vincentinums, cuyos pacientes fueron traslados a otros hospitales y otros fueron dados de alta bajo responsabilidad médica.

Para la evacuación se contó con cerca de cuatro mil policías, bomberos y trabajadores de los servicios de emergencia.

Las autoridades alemanas eligieron el día de Navidad para la evacuación porque era menos difícil que en un día normal de trabajo.

Esta es la mayor evacuación de esta naturaleza en territorio alemán desde el final de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

En diciembre de 2011, unas 45 mil personas fueron evacuadas de la ciudad de Koblenz, en el oeste del país, para desactivar un misil que no había estallado durante la guerra.

En las ciudades alemanas es frecuente que se encuentren “proyectiles dormidos” –misiles que no explotaron durante los bombardeos en la Segunda Guerra Mundial– durante trabajos de mantenimiento y construcción.