"Berlín * SUN. Hace algo menos de un ano el ex canciller alemán, Gerhard Schroder, tomó varias decisiones importantes en su vida. Renunció a su mandato de parlamentario, abandonó la política activa, optó por guardar silencio y rechazó todas las peticiones de entrevistas que le llegaban a su despacho de abogado.
Casi un ano después, regresó al mundo de los vivos y, con ocasión de la publicación de un libro de memorias, decidió poner fin a su voluntario silencio con una violencia que puede reabrir viejas heridas, por ejemplo, su relación con George W. Bush.
El ex Canciller alemán y el actual Presidente de Estados Unidos nunca fueron amigos y la historia senala que la relación entre ambos empeoró a causa de la valiente e interesada decisión del ex Canciller de no apoyar la invasión militar en Irak.
Schroder revela ahora en su libro, ""Decisiones: mi vida en la política"", que las continuas referencias del mandatario estadounidense a Dios durante sus encuentros antes de la guerra en Irak le hicieron dudar sobre las decisiones políticas de Bush.
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