"Nueva York * EFE. La falta de tiempo en la agitada vida neoyorquina ha llevado a personas cargadas de mucho trabajo a pagar a otros, con vidas menos complicadas, por quehaceres tan absurdos como ajustar los colores de su nuevo televisor.
Se trata de los trabajos más raros pero muy bien recompensados, como el del ""comprador personal"", que se encarga de hacer las compras de gente muy importante o atareada.
El ""comprador personal"" usualmente trabaja en grandes almacenes -como Bloomingdale's o Macy's-, pero otros lo hacen para celebridades que no tienen tiempo de escoger el vestuario por ejemplo para una gala de entrega de premios.
Según la autora Alice Temple, ""el 'boom' del comprador personal está en su clímax"".
""Antes, era considerado un servicio para ejecutivos con poco tiempo, pero ahora es requerido por quienes quieren consejos sobre moda"", dijo.
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