Un hombre que fue despedido de una compañía ingresó al que fuera su centro de trabajo en Orlando, Florida, y disparó contra cinco personas, cuatro de ellas murieron en el lugar y otra en el hospital, informó la policía al calificar el hecho como un “trágico incidente”.
El pistolero de 45 años, un exempleado “descontento” que fue despedido en abril pasado se suicidó, dio a conocer la institución en rueda de prensa. El incidente ocurrió poco después de las 08:00 hora local.
El atacante, cuya identidad no ha sido revelada, había sido acusado previamente de golpear a un compañero de trabajo y tenía antecedentes por uso de mariguana.
Cuatro personas murieron en el lugar (tres hombres y una mujer) y otra víctima murió en el hospital, señaló Demings.
El oficial dijo que el tiroteo parece no tener nada que ver con el terrorismo, y ocurrió en varios lugares dentro de la compañía Fiamma, un negocio que fabrica toldos para campistas.
Los testigos sobrevivientes fueron entrevistados y no está claro cómo el exempleado entró en el edificio, ubicado al noreste del centro de Orlando. Había alrededor de 12 empleados dentro del edificio en el momento del tiroteo.
Shelley Adams dijo al Orlando Sentinel que su hermana que trabaja en Fiamma, estaba en el baño cuando escuchó disparos y al salir vio a un hombre tirado en el piso.
Adams dijo que su hermana está bien y fue llevada a un centro de bomberos cercano. “Dios tenía su mano sobre ella”, señaló.
El gobernador de Florida, Rick Scott, lamentó el incidente y pidió orar por las familias de las víctimas al señalar en un comunicado que “durante el año pasado, la comunidad de Orlando ha sido desafiada como nunca antes”.
El tiroteo se produjo casi un año después de que Orando fue el escenario del peor atentado en la historia del país desde los ataques terroristas de septiembre 11 del 2001.
Esto, el 12 de junio pasado, cuando Omar Matten dio muerte a 49 personas en la discoteca gay Pulse de Orlando.
“La situación parece ser muy diferente de la situación en Pulse”, señaló en ese sentido la alcaldesa del condado de Orange, Teresa Jacobs.











