La audiencia de vista sobre la causa penal en contra del exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, acusado por el delito de tortura en agravio de la periodista mexicana, Lydia Cacho Ribeiro, se realizó este jueves vía remota, sin que se emitiera sentencia sobre el asunto.
La Fiscalía General de la República (FGR) y la defensa legal de la víctima solicitaron a la jueza cuarto de Distrito, radicada en Cancún, María José Pech, que dicte la pena máxima y la reparación integral del daño como castigo al exmandatario poblano.
En contraste, él –conectado vía remota desde el locutorio penal de máxima seguridad de El Altiplano– y su abogada defensora, Pamela Ramírez Cruz, pidieron se le absuelva y se dicte su libertad inmediata, luego de intentar desvirtuar el contenido de la causa penal contenida en 66 tomos.
La defensa de Lydia y ella misma calificaron de “absurdos y ridículos” los argumentos vertidos por el exmandatario y su abogada, al afirmar que existen pruebas sólidas que demuestran la responsabilidad de Marín Torres en el delito de tortura, cuya pena máxima es de apenas 12 años de prisión, conforme al artículo 4 de la Ley en la materia, vigente en Quintana Roo cuando se dieron los hechos.











