Residentes de la ciudad china de Tianjin, cuyas casas quedaron dañadas por las enormes explosiones de hace cinco días que además han dejado al menos 114 muertos y 70 desaparecidos, protestaron para exigir al gobierno una indemnización.
“Nosotros, las víctimas, exigimos al Gobierno una compensación por nuestras casas dañadas”, decía una pancarta portada por los manifestantes reunidos frente al hotel Mayfair de Tianjin, donde las autoridades han ofrecido ruedas de prensa diarias sobre el desastre.
“No sabemos si habrán nuevas fugas en el futuro. Podríamos estar viviendo cerca de una bomba de tiempo”, indicó un residente.
Pese a su indignación, los manifestantes trataron de mostrarse respetuosos con las autoridades, pero dejaron claro que “el agua, el aire y las aguas subterráneas están contaminados”. “No podemos vivir aquí”, apostilló uno de los inconformes.
Unas 150 personas, algunas de ellas con cicatrices en la cara y muchas con mascarillas respiratorias, denunciaron que depósitos de almacenamiento químico fueron construidos de manera ilegal cerca de sus casas, según el diario South China Morning Post.
Los afectados advirtieron que presentarán demandas contra el dueño del almacén donde ocurrieron las explosiones, donde se guardaban grandes cantidades de sustancias tóxicas y altamente inflamables sin la necesaria distancia de seguridad con respecto a zonas habitadas.
Este lunes, el alcalde de Tianjin, Zhang Tingkun, confirmó que aún hay unas 700 toneladas de cianuro de sodio en un área de 100 mil metros cuadrados alrededor de la zona de la terminal de contenedores donde se produjeron las explosiones.
Unos 18 mil contenedores de la terminal resultaron dañados por las explosiones del compuesto químico que es especialmente dañino para la salud humana.











