¿Existe?

¿Existe?

El Gobierno de Chiapas confirmó la incursión y ataque de oaxaqueños en Belisario Domínguez, municipio en el que incendiaron urnas, obstruyeron el proceso electoral, vandalizaron la Presidencia Municipal y secuestraron a cuatro personas, al considerar que dicho municipio “no existe”.

De los hechos se responsabiliza directamente a gente de la población vecina, Santa María Chimalapa.

No es el primer hecho de provocación y violencia que cometen estas comunidades en su disputa de territorio.

Por lo anterior es pertienente aportar información para tener puntos de referencia. Esta gente de Oaxaca, sobre el diferendo en el noroeste de Chiapas, argumenta una modificación de los límites territoriales por la cual el Gobierno de Chiapas, según insisten, se adjudicó alrededor de 160 mil hectáreas de la zona oriente de los Chimalapas.

Sin embargo, la administración federal anterior, por su parte, sostenía que el tema se circunscribe a un conflicto social por disputas agrarias y de aprovechamiento forestal entre comunidades chiapanecas y oaxaqueñas en la zona ubicada en los límites de ambas entidades federativas.

Para el Gobierno de Oaxaca, el concepto es de límites territoriales, argumento que ha llevado en una controversia que presentó en enero de 2012 ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El estado vecino sostiene que esas 160 mil hectáreas de las que pretende apropiarse a costa del territorio de Chiapas, forman parte del Decreto Presidencial expedido con fecha 10 de marzo de 1967 por el entonces presidente de la República, Gustavo Díaz Ordaz, quien adjudicó y tituló 594 mil hectáreas de tierras comunales a los Chimalapas.

De esa superficie, correspondieron 134 mil a San Miguel y 460 mil hectáreas a Santa María. Después de la Resolución Presidencial esas 160 mil hectáreas han estado en litigio entre indígenas zoques de los Chimalapas y ejidatarios indígenas chiapanecos, en lo que antes era el municipio de Cintalapa de Figueroa, Chiapas, posteriormente Belisario Domínguez, a partir de 2011, nueva municipalidad avalada por la Suprema Corte de Justicia de la Nación en mayo del siguiente año.

Tan existe que en su momento esto fue lo que resultó del caso: “... completamente firme y válida la creación del nuevo municipio de Belisario Domínguez que aprobó el constituyente permanente del estado de Chiapas”.

Por su parte, los vecinos han estado llegado al centro del país una vez con un argumento, luego con otro, con el fin de lograr su propósito de apropiarse de algo que no les perteneció en el pasado, que no les ha pertenecido. Han expuesto incluso títulos virreinales otorgados por la Corona Española en 1687 ratificados según argumentan en 1850 por el Gobierno Independiente de México.

En el sexenio anterior, representantes de Chiapas y Oaxaca sostuvieron reuniones con testigos del Gobierno Federal. El delegado federal de entonces acudió a esas juntas e invitó a las dos partes a buscar una solución al “problema de límites entre Chiapas y Oaxaca de manera amistosa”.

La denominación es medular porque viene a ser lo que Chiapas ha rechazado reiteradamente. Pero ese delegado cambió su apreciación del tema al nombrarlo primero como caso agrario y luego de límites.

Es así que después de más de 50 años persiste el diferendo entre los Chimalapas y 12 ejidos de Chiapas. Es necesario reiterar que la causa son dos resoluciones presidenciales de carácter eminentemente agrario, no de límites.