Bajo nombre como Solidaridad Venezuela y S.O.S Venezuela, grupos de expatriados organizan en Miami casi cada fin de semana desde hace dos meses, colectas masivas de insumos en apoyo a los ciudadanos que protestan en su país contra el gobierno de Nicolás Maduro.
Impulsados por mensajes en redes sociales, los venezolanos aportan desde máscaras antigas, guantes y barras energéticas hasta equipos de primeros auxilios, cremas antibióticas, agua oxigenada, gasas y tela adhesiva: todo lo que sirva para contrarrestar los embates de la policía venezolana.
“Nosotros acabamos de donar 10 dólares para comprar una máscara antigas porque los muchachos que están en las calles son reprimidos por un régimen criminal y sanguinario”, dijo a Laura Ramírez.
“Nuestros jóvenes están dando la batalla valientemente y desde el exilio estamos tratando de ayudarlos con lo poquito que se pueda”, señaló la mujer que dejó Venezuela hace 15 meses porque dijo que era acosada en el edificio en que vivía por agentes del Estado, por protestar contra el gobierno.
Ramírez hizo su donación al igual que otras decenas de personas en un local del programa Solidaridad Venezuela, que lucía adornado con banderas del país sudamericano durante un evento el sábado en Doral Central Park organizado por Sentir Venezuela, otro grupo.
Gustavo Lainete, presidente de Unión por la Democracia” dijo que lanzaron hace dos meses la campaña Solidaridad Venezuela para enviar ayuda directa “a los estudiantes y grupos de la resistencia”.
Señaló que van a seguir realizando sus colectas “todo el tiempo que sea necesario, ya que las protestas crecen y se están formando nuevos grupos en diferentes partes del país como Aragua, Táchira y Bolivar”.
Las movilizaciones opositoras comenzaron después de que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dictó dos sentencias el pasado 29 de marzo cuando asumía las competencias la Asamblea Nacional (Parlamento) y le otorgaba al presidente Maduro facultades ajenas al ejercicio ejecutivo de su cargo.
Desde entonces la represión de los cuerpos de seguridad del Estado contra las manifestaciones ha dejado más de 40 muertos.
José Colina, un teniente exiliado, presidente de la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (VEPPEX), realizó dos colectas.












