Expectativas

Expectativas

De tiempo atrás, organismos internacionales han analizado el impacto del clima en la producción pesquera. El Comite´ de Pesca en su momento solicito´ al Departamento de Pesca y Acuicultura de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura emprender un estudio anali´tico exploratorio para identificar los principales problemas vinculados con el cambio clima´tico y la pesca. El documento contiene tres análisis te´cnicos en los que ya se advierte de esa situación.

En el país se han aprobado reformas a la Ley General de Pesca y Acuacultura Sustentables para establecer acciones de mitigación y adaptación al cambio climático y dar prioridad al cultivo de especies nativas y endémicas sobre las importadas. El tema no es menor, pues se expone que más de 50 por ciento de la captura nacional se basa en especies que se distribuyen en función de la temperatura del agua, por lo que de haber alteraciones habrá un impacto cuyos efectos no están del todo estimados.

Ante eso se propone crear planes de desarrollo regional que deben considerar la orientación de la acuacultura en un esquema de producción sustentable, con cuidado de la conservación y el cultivo de especies nativas y endémicas, con periodos de tres a seis años para observar el crecimiento en el rendimiento de estas especies y su efecto en los mercados regionales. Se destaca que la acuacultura, es decir, la cría de peces, es uno de los sistemas de más rápido crecimiento en el sistema productivo alimentario en el país.

El cambio climático es una amenaza para la sustentabilidad de la pesca de captura y el desarrollo de la acuacultura. Se habla de repercusiones a consecuencia del calentamiento gradual y los cambios asociados, y de cómo se está modificando la distribución de las especies marinas y de agua dulce. Además, ya se advierte que las especies de aguas más cálidas están siendo desplazadas hacia los polos.

Quienes conocen del tema sostienen que en un mundo con una temperatura más alta es probable que la productividad de los ecosistemas se reduzca en las zonas de menor latitud, es decir, en la mayoría de los océanos, mares y lagos tropicales y subtropicales, y que aumente en los lugares de latitud elevada. Además, se prevé que el fenómeno afecte también la fisiología de las especies, con efectos tanto positivos como negativos sobre las pesquerías y los sistemas de acuacultura.

El cambio climático está afectando ya la estacionalidad de determinados procesos biológicos en mar y agua dulce, con consecuencias imprevisibles en la producción en ambas modalidades. Preocupa lo mismo el riesgo de invasión de otras especies. Por éstos y otros cambios deberán aplicarse medidas de adaptación para aprovechar las oportunidades existentes y reducir al mínimo las consecuencias negativas.

Las repercusiones de los cambios mencionados en las comunidades que dependen de la pesca y de la acuacultura serán múltiples y distintos, y la contundencia dependerá de la vulnerabilidad de cada comunidad.

Según el Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera, la acuacultura en este país es la segunda actividad económica con mayor crecimiento.

El documento de la Cámara de Diputados expone que poco más de 50 por ciento de la captura nacional se basa en peces pelágicos, los cuales se distribuyen en función de la temperatura del agua y si ésta cambia, la disponibilidad también lo hará.

Las acciones de mitigación y adaptación a los efectos del cambio climático tendrán éxito sólo en la medida en que éstas sean adoptadas en todos los ámbitos gubernamentales.