La fiscalía brasileña abrió una investigación criminal al expresidente Luiz Inacio Lula da Silva por supuesto tráfico de influencias a nivel nacional e internacional en favor de Odebrecht, la mayor constructora de América Latina.
La fiscalía busca determinar si Lula intentó “influir” durante viajes internacionales para favorecer los intereses comerciales de Odebrecht, en un caso de corrupción que involucraría a la firma Petrobras.
La fiscal Mirella de Carvalho Aguiar pidió informaciones a Odebrecht –cuyo presidente suma tres semanas en prisión preventiva-, al Instituto Lula y al Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que dio jugosos créditos a la constructora la última década.
La fiscalía investiga viajes de Lula a Cuba, República Dominicana y Estados Unidos supuestamente pagados por la constructora y cuya finalidad podría ser beneficiar los negocios de las empresas en esos países.
Lula respondió a la apertura de la investigación con un comunicado en el que expresa su “sorpresa” y dijo que la semana pasada envió a la fiscalía los documentos requeridos.
El Instituto Lula, creado por el expresidente en Sao Paulo, habría recibido tres donaciones de un millón de reales cada una entre diciembre de 2001 y el mismo mes de 2013, según la policía.
Estas donaciones habrían sido justificadas como “bonus electorales”, “donaciones” y “contribuciones”, según la policía.












