El titular de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México, Santiago Nieto, explicó que está investigando tramas de corrupción en el Gobierno de la administración 2012-2018 y aseguró contundente que el expresidente será denunciado si se hallan indicios que lo vinculen.
“No (investigamos) directamente sobre él, pero (sí) sobre todo el Gobierno. Si aparece el expresidente en las investigaciones, por supuesto que será denunciado ante las instancias competentes”, dijo en entrevista con Efe el titular de este organismo, dependiente de la Secretaría de Hacienda, que persigue el lavado de dinero en el país.
En su despacho, donde está vetado el acceso de celulares y cámaras, Nieto aseguró que durante la administración anterior “la corrupción era sistemática” y que se utilizaban las instituciones del combate a la corrupción para “extorsionar a empresarios y otras personas”.
Además, dijo que en 2016 se creó un Sistema Nacional Anticorrupción como “estrategia de simulación”, ya que no se tenía “información fiscal ni financiera de los servidores públicos”.
En 2018, Andrés Manuel López Obrador llegó al poder con un vehemente discurso contra la corrupción, pero diluyó las esperanzas de muchos al anunciar que sólo investigaría al expresidente si los mexicanos lo decidían en una consulta ciudadana.
Hasta el momento, el golpe más mediático contra la corrupción del Gobierno anterior ha sido el caso de Emilio Lozoya, director de Petróleos Mexicanos (Pemex) durante buena parte del sexenio anterior, que la semana pasada aceptó su extradición a México desde España, donde fue capturado en febrero.
Además, denunció una trama de corrupción entre la constructora OHL y el secretario de Comunicaciones y Transportes del Gobierno anterior, Gerardo Ruiz Esparza, quien falleció el pasado abril, aunque la demanda “persiste en sus círculos cercanos”.
Y dijo haber “colaborado” en órdenes de captura de políticos estatales como el exgobernador de Chihuahua, César Duarte, arrestado el pasado miércoles en Florida (EE.UU.).
El bloqueo el mes pasado por parte de la UIF de casi 2.000 cuentas bancarias asociadas al poderoso Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) evidenció que el Gobierno ya no sólo persigue a los líderes de los cárteles, sino también busca el dinero del narcotráfico.
El pasado 27 de junio, el CJNG mostró su furia con un atentado contra el jefe de la Policía de Ciudad de México, Omar García Harfuch, en el que sobrevivió el funcionario pero murieron tres personas.
Tras el ataque, trascendió que varios funcionarios mexicanos han sido amenazados por el cártel en las últimas semanas, entre ellos Santiago Nieto.












