Estados Unidos, México y Canadá ventilaron públicamente sus diferencias dentro de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y decidieron extender el proceso hasta 2018 para darse una oportunidad de concretar acuerdos.
Al final de la cuarta ronda de negociaciones del TLCAN, realizada en Washington, el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer, acusó a México y Canadá de rehusarse a aceptar propuestas que permitan reequilibrar los déficits comerciales que son desfavorables a Estados Unidos.
“Todas las partes deben entender esto y ser razonables, si hay una oportunidad de que estas negociaciones sean exitosas”, sentenció.
El secretario mexicano de Economía, Ildefonso Guajardo, respondió que lo que para Estados Unidos es intransigencia, para México es “sensatez”, y dejó en claro que hay límites para los tres países.
“No vamos a poner en la mesa el interés nacional”, dijo en rueda de prensa posterior al encuentro trilateral.
Guajardo señaló que la propuesta de Estados Unidos de incluir una cláusula de extinción automática del TLCAN cada cinco años es inadmisible para México, porque representaría la “muerte súbita” del acuerdo.












