El presidente Barack Obama deploró el desenlace de sus acciones ejecutivas migratorias en la Suprema Corte de Justicia y lo consideró un retroceso para Estados Unidos, pero aplaudió la validación de la acción afirmativa en las universidades.
“Durante más de dos décadas, nuestro sistema migratorio, todos lo reconocen, ha estado descompuesto”, señaló Obama en una declaración en la Casa Blanca.
“Y el hecho de que la Corte Suprema no pudo llegar a una decisión, no solo retrocede el sistema aún más, sino que nos aleja del país al que aspiramos”, añadió.
El presidente aclaró que el fallo no tendrá efecto en la versión original de DACA del 2012, que beneficia con permisos de trabajo a más de 600 mil jóvenes indocumentados.
En un empate 4-4, el máximo tribunal del país mantuvo en suspenso la ampliación de DACA y la aprobación de DAPA que hubieran beneficiado a casi cinco millones de inmigrantes indocumentados.
Obama anunció en noviembre de 2014 la ampliación del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA) y su versión para adultos, DAPA, pero fueron impugnadas judicialmente por 26 estados del país, encabezados por Texas.
La ampliación del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA) buscaba beneficiar a más de 300 mil jóvenes indocumentados, como complemento al programa original que beneficiaba desde el 2012 a unos 700 mil menores de edad sin autorización migratorias.
Su versión para adultos DAPA, buscaba beneficiar a más de cuatro millones de padres indocumentados con hijos que fueran ciudadanos estadunidenses o residentes legales permanentes.
El presidente culpó a los republicanos del empate en la Corte Suprema argumentando que obedece a su bloqueo para tramitar la confirmación de Merrick Garland, el nominado del presidente para reemplazar al finado magistrado Antonin Scalia.
En contraste, el presidente estadunidense se declaró complacido de que la Suprema Corte de Justicia validara el programa de admisiones en la Universidad de Texas, que permite a las autoridades universitarias considerar el factor racial para integrar un alumnado diverso.
Con una decisión 4-3, el máximo tribunal de Estados Unidos certificó como constitucionales los programas de admisiones que consideran la raza, una decisión que podría impactar el acceso a la educación.











