Familiares de colectivos de personas desaparecidas lograron ingresar a un cementerio clandestino ubicado en Veracruz, donde autoridades han localizado 174 cráneos de personas.
En la comunidad de Arbolillo del puerto de Alvarado, madres de familia pudieron ingresar a la segunda fosa clandestina más grande de Veracruz, una entidad sumida en violencia relacionada con el narcotráfico.
Gracias a las gestiones de funcionarios de las comisiones Estatal y Nacional de Derechos Humanos, la Fiscalía General del Estado (FGE) permitió a los familiares ingresar para verificar los trabajos de exhumación de cuerpos.
Sin embargo, no se les permitió conocer el método que es utilizado por elementos de la FGE para el procesamiento de los restos, ya que sólo accedieron al sitio donde se encuentran delimitadas las fosas.
La visita, no obstante, sirvió para que el personal que trabaja en el sitio les confirmara que se trata del mismo hallazgo que el pasado 6 de septiembre el fiscal General del Estado, Jorge Winckler Ortiz, anunció y que hasta ahora mantenía en secrecía.
Para poder acceder al sitio, ubicado a unos 12 kilómetros de la cabecera municipal de Alvarado, fue necesario que se presentaran miembros de diez agrupaciones integradas por familiares de las víctimas en el perímetro de seguridad instalado alrededor del sitio.
Rosalía Castro Toss, del Colectivo Solecito de Veracruz, fue recibida por el director de Servicios Periciales de la Fiscalía General del Estado, Mario Valencia, quien pidió que el ingreso se hiciera en grupos de diez, para no “entorpecer” las investigaciones.
Contrario a lo solicitado por los familiares de las víctimas, no se permitió el ingreso a representantes de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y a la presidenta del mismo organismo en el ámbito estatal, Namiko Matzumoto Benítez, quienes acudían en calidad de testigos.
La activista, quien desde el 24 de diciembre del 2011 busca a su hijo Roberto Carlos Castro, describió el terreno como una extensión amplía rodeada de maleza y cercana a un cuerpo de agua.
Dijo que el mismo personal de la Dirección de Servicios Periciales les confirmó que tuvieron que ampliar el perímetro para continuar con la búsqueda en otros puntos de la misma zona.
Por ello, señaló que seguirán exigiendo que se dé a conocer el método que es utilizado para el procesamiento de los restos y su identificación, ya que la información sigue siendo resguardada, incumpliendo con la Ley en materia de desapariciones forzadas.
Asimismo, exigió que se contemple a los colectivos de búsqueda para realizar las labores de exhumación, como se viene haciendo en otros puntos como las fosas aledañas al fraccionamiento Colinas de Santa Fe, al norte de la ciudad de Veracruz.












