Las familias de los 10 mineros atrapados en la mina “El Pinabete” en Sabinas, Coahuila, se han resignado a aceptar la propuesta de hacer un tajo a cielo abierto que duraría hasta 11 meses, pero aseguran que el rescate de los cuerpos se tiene que dar.
Hilda Alvarado, esposa de Mario Alberto Cabriales Uresti, reclamó que esperaron semanas para que se diera el rescate, pero a unos días de que se cumpla un mes del siniestro, las autoridades no les dejaron de otra que aceptar el tajo.
En medio de la tragedia y la aceptación de la estrategia del Gobierno Federal de construir un tajo, ha surgido una disputa entre familiares, como padres, madres o hermanas o hermanos y las esposas de los mineros.
Los primeros han expresado su descontento con las mujeres a las que ya llaman viudas, pues afirman que quieren aceptar una propuesta de parar los trabajos de rescate a cambio de una indemnización y la cesión del terreno donde se ubica la mina.
Sin embargo, hasta el momento no hay ningún acuerdo del total de las viudas para detener los trabajos. Entrevistada este lunes por medios en Sabinas, la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, confirmó que se realizará el tajo y al concluir se hará un memorial, y se dará una indemnización.
A las familias no les ha quedado más remedio que aceptar la realidad y con ello la estrategia, y una indemnización que no se ha determinado a cuánto ascenderá. La señora Hilda Alvarado refirió que no aceptar la indemnización no hará que vuelva su esposo.











