Los centros comerciales vuelven a recuperar la afluencia de clientes que perdieron por la pandemia del covid-19 y las restricciones a la movilidad, así como la apertura de negocios que bajaron la cortina en los meses más fuertes del confinamiento.
Sin embargo, la mayor asistencia de familias a las plazas no se ha visto reflejada en mayores compras, por la afectación al bolsillo e ingreso de los hogares.
Además, los centros comerciales enfrentan otra amenaza. De acuerdo con proyecciones del sector inmobiliario, la pandemia aceleró los cambios en las modalidades de compra de las familias, ahora con mayor presencia en el comercio electrónico, lo que obligará a que la renta de locales disminuya.
El difícil regreso
En los meses de más contagios y fallecimientos por la pandemia, en febrero de este año, las visitas a centros comerciales llegaron a cuatro puntos sobre una base de 10 como aforo máximo.
En marzo, cuando bajaron los casos y la mortandad, las visitas subieron a casi 5.5 puntos; para abril casi llegaron a los 6 puntos, y en junio alcanzó 7 puntos, de acuerdo con el estudio “2021. El renacimiento de las tiendas físicas”, publicado por Getin.
La mejora en mayo y junio fue por el cambio en el semáforo epidemiológico, que dejó de ser rojo para pasar a amarillo, aunque en ciertas ciudades se ubicó en verde. Por ejemplo, la Ciudad de México de rojo pasó a amarillo.
Sin embargo, pese al levantamiento de restricciones y de la recuperación en actividades, la gente compró menos por la caída de ingresos en la pandemia.












