La aprobación de molnupiravir, un medicamento desarrollado a partir de un antiviral experimental anterior, ocurrió el 4 de noviembre cuando la Agencia Reguladores de Medicamentos, de Europa, autorizó para uso de emergencia en pacientes con alto riesgo de enfermedad grave.
Esto ocurrió luego de que Merck y su socio Ridgeback Biotherapeutics anunciaron que la administración del fármaco reducía en un 50 % la probabilidad de hospitalización o muerte, si este era suministrado en las primeras etapas de la enfermedad.
William Haseltine, precursor de múltiples investigaciones en torno al virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), se ha preocupado por el automatismo de molnupiravir, pues tiene la capacidad inducir mutaciones, lo que podría generar la aparición de nuevas variantes de preocupación (VOC) del SARS-CoV-2.











