México.- “El Chino”, como sus vecinos llaman a Andrés Filomeno Mendoza Celis, el adulto mayor de 72 años que convirtió su casa en una fosa clandestina, era carnicero, de ahí se explica su destreza en el manejo de los cuchillos para realizar cortes, mismos con los que habría destazado a sus víctimas, señalaron vecinos e investigadores de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM), quienes a un año de su detención documentaron restos de al menos 19 personas, 17 de ellas mujeres, además de un niño y un hombre.












