La conferencia quinquenal para revisar el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), que se extendió durante cuatro semanas, terminó con un sonoro fracaso y sin la aprobación de un documento final de consenso.
Gobiernos, grupos civiles e incluso el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, se dijeron decepcionados por los nulos resultados de la novena conferencia de examen del TNP, cuyo punto mayor de desacuerdo fue la no proliferación de armas nucleares en el Medio Oriente.
Las negociaciones fracasaron en buena medida porque EUA, Reino Unido y Canadá bloquearon una propuesta de Egipto para realizar un foro regional en el Medio Oriente con el fin de eliminar las armas nucleares de la región, con o sin la presencia de Israel.
Analistas señalaron que dicha conferencia habría forzado a Israel a confirmar la existencia de su arsenal atómico, que no es reconocido oficialmente pese a que expertos calculan que consiste en más de 100 cabezas nucleares, lo que lo convierte en el único Estado con este tipo de armas en la región.
El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, agradeció a la delegación de Estados Unidos que bloqueara la propuesta de Egipto, que había llamado a celebrar una reunión sobre no proliferación nuclear en el Medio Oriente para el año próximo. Ban lamentó que los Estados miembros fueran incapaces de limar sus diferencias.
El dirigente de Naciones Unidas (ONU) manifestó que “continúa mostrando su apoyo a los esfuerzos para promover y sostener el diálogo inclusivo en la región (del Medio Oriente), necesario para alcanzar esta meta (de no proliferación nuclear)”.











