Tras concluir la segunda mesa de diálogo, no se alcanzó ningún acuerdo entre artesanos, guías de turistas de Chichén Itzá y funcionarios estatales y federales, por lo que la zona arqueológica continúa cerrada este viernes.
Los inconformes exigen que se reabra el parador turístico de la zona arqueológica, la cual fue cerrada la noche del lunes 18 de mayo, para que entrara en funciones el Centro de Atención a Visitantes (CATVI), ubicado a un costado del museo de sitio de Chichén Itzá.
Presentas actas
Los inconformes presentaron actas de asambleas comunitarias con más de tres mil 900 firmas en respaldo a su posición.
Señalaron que las autoridades prefirieron escuchar a un grupo reducido en lugar de atender ese mandato colectivo y acusaron además que el proyecto del Centro de Atención a Visitantes (Catvi) pretende imponerse sin entregar documentos formales por escrito.
Tras el fracaso de las negociaciones, el Consejo Indígena de Pisté Yucatán precisó que la comunidad no mantiene cerrado el acceso a la zona arqueológica.
Afirmó que son el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y el Gobierno del Estado quienes tienen restringidas las operaciones, ya que el plantón permanece únicamente en la entrada del Catvi, sin bloqueo a la carretera federal.
Por su parte, el secretario general de Gobierno, Omar Pérez Avilés, quien encabezó la reunión, destacó que se continuará privilegiando el diálogo y la construcción de acuerdos para atender las peticiones relacionadas con el Catvi, siempre con respeto al orden público, la actividad turística y el bienestar de las comunidades involucradas.
Señaló que el Gobierno del Estado, a través del Patronato Cultura, en coordinación con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), desde el año pasado ha mantenido un diálogo permanente y abierto con agrupaciones de artesanos originarios, guías de turistas y ejidos del municipio de Tinum, cercano a la zona maya.
Puntualizó que entre los planteamientos atendidos se encuentran el no desplazamiento de los artesanos del sitio arqueológico, la posibilidad de acceder a créditos como estímulo a su producción artesanal, el apoyo económico para el equipamiento y puesta en marcha de sus locales en el Catvi, así como la solicitud de que este nuevo espacio cuente con servicios de telefonía e internet.












