Franceses llevan sarampión a Costa Rica

Por primera vez en los últimos cinco años, en Costa Rica se encendieron las alertas frente al sarampión, tras ser confirmados tres casos en una familia de turistas franceses que disfrutaba de sus vacaciones en la región de Puntarenas.

El Ministerio de Salud de Costa Rica mantiene a la familia -un matrimonio francés y su hijo de cinco años- bajo vigilancia y en estricto aislamiento en el hospital Monseñor Sanabria, de Puntarenas, informó el servicio de radiodifusión internacional de Alemania (Deutsche Welle).

La enfermedad fue detectada inicialmente en el niño al observarse un sarpullido, uno de los síntomas clásicos de la enfermedad que también se puede presentar con fiebre, tos, congestión nasal y conjuntivitis.

El ministro de Salud de Costa Rica, Daniel Salas, explicó que los turistas “van a cumplir siete días de aislamiento para garantizar que el período de infectividad pasó”.

Las autoridades se movilizan para investigar si los franceses tuvieron contacto con otras personas tras su llegada a Costa Rica, a fin de detectar otros posibles casos de sarampión, ya que los síntomas comienzan a aparecer de ocho a 12 días después de la exposición al virus.

También contactaron a las autoridades de salud de Francia para recomendarles un seguimiento a los contactos que pudo haber tenido el niño antes del viaje. Según Salas, los padres dijeron que el menor no estaba vacunado y que en su escuela podría haber otros niños enfermos.

El sarampión es una enfermedad viral muy contagiosa y puede ser letal para las personas que no han recibido inmunización. Se transmite a través de gotitas de saliva, principalmente por medio de tos y estornudos, y entre sus complicaciones figuran diarrea, neumonía, infecciones de oído, encefalitis y ceguera.

En las embarazadas puede provocar partos prematuros y bebés de bajo peso.

Costa Rica no había detectado casos “importados” de sarampión desde 2014. Y desde 2006 no se reportan casos autóctonos de la enfermedad. Aunque la alarma prevalece, las autoridades descartan que pueda ocurrir una epidemia.