El presidente francés, François Hollande, expresó el rechazo de Francia al borrador actual, de las negociaciones del Tratado de Libre Comercio que la Unión Europea (UE) negocia con Estados Unidos.
“En el estado que conocemos de las negociaciones comerciales internacionales, Francia dice “no” declaró Hollande, durante un discurso pronunciado en París en el que mencionó brevemente el tratado de Asociación Transatlántica para el Comercio y la Inversión (TTIP, por sus siglas en inglés).
El jefe de Estado de Francia, el país con una de las opiniones públicas, junto a la de Alemania, más reacias al acuerdo, explicó que las negociaciones actuales del tratado, que de alcanzarse sería el mayor a nivel mundial de su género, violan principios básicos de algunos sectores tradicionales de la economía francesa.
“Nunca aceptaremos que se cuestionen los principios esenciales para nuestra agricultura, nuestra cultura, a cambio de la reciprocidad para el acceso a los mercados públicos” precisó Hollande.
Añadió que Francia “planteó principios en el marco de las negociaciones comerciales internacionales, en normas sanitarias, alimentarias, sociales, culturales y medioambientales”.
Desde hace una semana se multiplicaron las declaraciones negativas, de altos funcionarios franceses contra el TTIP.
El secretario de Estado de Comercio Exterior, Matthias Fekl, comentó que “la opción más probable” es que se suspendan las negociaciones del tratado entre los 28 y Washington.
“Nosotros queremos reciprocidad. Europa propone mucho y recibe muy poco a cambio. No es aceptable” comentó Fekl en declaraciones a la radiodifusora privada Europe 1.
La semana pasada, durante una gira por Europa, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, expresó su deseo de que las negociaciones del tratado, concluyan antes que termine su segundo y definitivo mandato este año, lo que el secretario francés Fekl consideró imposible, en el actual estado de la negociación.
“No vamos a firmar a cualquier precio (…) Europa no tiene que seguir a los Estados Unidos (..) No hay ninguna razón para ponerse a remolque de cualquier continente o país” comentó el alto funcionario francés.
La Unión Europea y los Estados Unidos negocian desde 2013, el tratado de libre-cambio transatlántico, que suscita desconfianza en la opinión pública europea.
La semana pasada comenzó la decimotercera ronda de negociaciones del Tratado, en Nueva York y en la víspera una organización no gubernamental, reveló los documentos que se negocian, hasta ahora secretos.











