Ante la ocurrencia de un sismo, un desastre natural, meteorológico o provocado por el hombre, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) cuenta con la Fuerza de Tarea México las 24 horas de los 365 días del año, con componentes terrestre y aéreo, para salvar vidas y apoyar a la población.
La Fuerza se activa para dar atención de salud, alimentación, apoyos y rescate, entre otros; cuenta con tecnología de última generación y con capacitación permanente de sus elementos, quienes revelan “sentimientos encontrados”, porque preferirían no poner en práctica su adiestramiento, es decir, que no haya desastre, como el generado por sismo del 19 de septiembre.
“El agradecimiento de la gente es indescriptible, de muchas familias que perdieron todo, a mí me causó mucha emoción, sentimientos encontrados, porque hice bien mi trabajo, pero no me hubiera gustado hacer mi trabajo”, afirmó el Capitán Segundo de Caballería, José Emilio Bravo Piñón.
Este grupo forma parte de la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre de la Sedena, y es una fuerza circunstancial, organizada para reforzar a los mandos territoriales cuando son rebasados en sus capacidades en algún desastre o afectación importante.
El Coronel de Infantería, David Astudillo Rea, señaló que el componente aéreo de este grupo de trabajo consiste en el empleo de los medios que sean necesarios, para efectos de la transportación de personal y material; o la evacuación de personas.
En tanto, explicó que el componente terrestre está integrado por personal de los diferentes servicios técnicos como son sanidad, ingenieros, comunicaciones o transmisiones, intendencia, algunos grupos especiales como Policía Militar, binomios canófilos, búsqueda y rescate y maquinaria pesada.
Astudillo Rea explicó que para atender una emergencia, la “base” para conformar la Fuerza de Apoyo para Casos de Desastre es la Fuerza de Tarea México, que tiene tres fases, que pueden ser de 507 elementos inicialmente, hasta llegar a tres mil o más.
La Fuerza de Tarea México está lista permanentemente, con material, equipo, personal y vehículos para salir en cualquier momento, como ocurrió en la Ciudad de México con el sismo del 19 de septiembre de 2017, que en 10 o 15 minutos ya estaban en los lugares de desastre.











