Furiosamente Juan Gabriel

Furiosamente Juan Gabriel

Juan Gabriel, “un hombre furiosamente provinciano [y] cosmopolita de trasmano” ha muerto. Se trata de una de las máximas figuras de la música popular mexicana contemporánea quien se ha despedido dejando tras él, no solamente un gran legado musical, sino un espacio cultural exquisito pues —en una sociedad patriarcal y machista— el inconsciente colectivo nacional no juzgó pormenores sexuales y le permitió se un ’macho distinto’.

El artista Juan Gabriel falleció a los 66 años de edad, pero antes por años vivió y sobrevivió protegido por los mexicanos en un país donde, en los últimos 19 años se registraron mil 218 muertes por homofobia.

Musicalmente sobrepasó los límites de su vocalización mediante la exposición de ritmos eclécticos que variaban las propuestas musicales con una connotación ideológica, una sobrecarga de los ideales nacionales. Juan Gabriel le cantó a la madre, al amor, a los hijos, a la Virgen de Guadalupe, a la juventud y a la vida, pero también a la tristeza.

Sobre Juan Gabriel como personaje, Carlos Monsivais (+) expresó: “Había una vez una ciudad llamada Juárez en la frontera de México con Estados Unidos. Allí vivía un adolescente solitario, ajeno a la política y a la cultura, aficionado irredento de las cantantes de ranchero, de Lola Beltrán y Lucha Villa y Amalia Mendoza la Tariácuri… y ese joven, furiosamente provinciano (cosmopolita de trasmano, nacionalista del puro sentimiento) creaba por su cuenta una realidad musical nomás suya, la síntesis de todas sus predilecciones que no existía en lado alguno, y para su empresa disponía de la memoria (en donde resguardaba las melodías que no podía llevar al papel pautado), del ánimo prolífico, de una guitarra, de muchos sueños y de la casualidad de que en el país decenas de miles intentaban lo mismo: componer para hacerse famosos, componer por no hacer arte sino con tal de representar sentimientos y situaciones (enamorarse, desenamorarse, frustrante, narrarle a todos el dolor de no poder contarle a nadie el sufrimiento, desahogar el rencor, aceptar que todo acabó y todo empieza)…”

Sobre el músico que respondía de joven al nombre de Alberto Aguilera gira además un mar de datos y cifras inconclusas. La Academia Latina de Artes y Ciencias de la Grabación señala que como cantante vendió 100 millones de álbumes y como compositor habría generado más de mil 800 canciones escritas.

Datos de esa misma Academia señalan que sus discos se cuentan entre los más vendidos de la historia del país. Sobre sus problemas; en 2009 fue acusado por la corte de Estados Unidos cuando un hombre de 42 años interpuso una demanda asegurando que en su juventud había sido abusado por Juan Gabriel cuando tenía apenas 15 años. También padeció problemas con Hacienda por sus declaraciones por impuestos. Por otro lado, su salud se había visto comprometida un par de ocasiones; en 2014 fue hospitalizado en Estados Unidos, por un problema de neumonía, del que logró recuperarse para seguir cantando.

En cualquier caso, Latinoamérica y el mundo ha perdido en Juan Gabriel a un gran artista, nombrado en algún momento el “Elvis mexicano”. Todo México lamenta su partida y busca mediante su música trascender al artista que será homenajeado post mortem en Bellas Artes.