"Oaxaca * Agencias. Además del rechazo generalizado que la población recetó a los partidos con un abstencionismo de más del 60%, la jornada electoral en Oaxaca se vio plagada de una serie de acusaciones y denuncias -muchas sin pruebas- entre partidos, por ""acarreo"", compra y cooptación del voto, desvío de recursos públicos y uso clientelar de la pobreza. La ausencia en urnas fue el real voto de castigo a los partidos, aunque el PRI aventaja en la mayoría de distritos.
El líder del PRI estatal, Heliodoro Díaz Escárraga, rechazó las imputaciones perredistas sobre presuntos operativos de ""operación tamal"" y acusó a ese partido de recurrir a la ""socorrida práctica"" de enturbiar los resultados ""porque van en picada"".
El delegado general del CEN del PRI, Carlos Jiménez Macías, admitió que ""había apuestas equivocadas que auguraban escenarios catastróficos"" en esta elección intermedia pero el proceso se desarrolló con toda normalidad y sin hechos graves o de violencia.
Postura
El gobernador Ulises Ruiz Ortiz rechazó que el resultado signifique su legitimación. ""Legitimado estoy desde que gané la elección"", dijo al ser entrevistado.
Sucesos
Los incidentes más graves ocurrieron alrededor de las 8:30 de la manana, en la población de La Ventosa, municipio de Juchitán, donde a pesar de la petición de la Asamblea Comunitaria de no instalar casillas, éstas fueron colocadas, por lo que pobladores decidieron quemar dos urnas en las que no había boletas depositadas.
En el municipio de Salina Cruz, se reportó la presencia de un grupo de personas armadas fuera de una casilla, pero no hubo mayores incidentes.
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