Más de tres mil girasoles se mueven lentamente de este a oeste siguiendo los rayos del Sol durante todo el día.
En Oaxaca, se aprecia una de las más espectaculares expresiones de vida, a través de esta planta y su fenómeno de heliotropismo.
El luminoso amarillo de su flor embellece el campo, que nació este año en Guelatao, como una alternativa para impulsar el agroturismo.












