Los tres glaciares que quedan en el territorio, Citlaltépetl, Iztaccíhuatl y Popocatépetl, están en riesgo de desaparecer en los próximos cinco años, alertó el investigador del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Hugo Delgado Granados.
“Si bien su conservación no es viable, su desaparición afecta el aporte de agua de fusión al sistema hidrológico regional”, aseguró.
Al participar en la mesa de trabajo “Glaciares, cambio climático y gestión local de caudales hídricos”, organizado por la Coordinación Universitaria para la Sustentabilidad (CoUS) de la UNAM, abundó que la disminución del vital líquido que proporcionan afecta al clima local, la agricultura y disponibilidad de este recurso para consumo humano.
El vulcanólogo manifestó que en el Iztaccíhuatl “se niegan a morir”, pues son protegidos por las estructuras volcánicas y apenas sobreviven. En el caso del Popocatépetl, su desaparición se debe a la combinación del aumento de la temperatura y la entrada en erupción del volcán.












