El secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, pospuso una visita a Beijing tras la detección de un presunto globo espía chino en el espacio aéreo de Estados Unidos, a pesar de que las autoridades chinas “lamentaron” la intrusión, según ellas “involuntaria”.
Se cree que el objeto voló sobre las islas Aleutianas, frente a la costa de Alaska y a través de Canadá antes de ingresar a territorio estadounidense.
Los expertos en seguridad dicen que los globos son solo la “punta de una revolución” en el desarrollo y uso de nuevas naves de vigilancia a gran altura, y el Reino Unido incluso invirtió millones en un proyecto para desarrollar globos espía el año pasado, reportó Sky News.
Los dispositivos son globos livianos, llenos de gas, generalmente helio, y algunos pueden estar conectados a un equipo de espionaje, como una cámara de largo alcance.
El portavoz del Pentágono, general Pat Ryder, dijo en una rueda de prensa que el globo se encuentra a seis mil pies de la superficie (mil 828 metros) y que el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (Norad, en inglés) sigue sus movimientos.
Los globos se pueden implementar para una variedad de tareas, incluida la vigilancia; seguimiento de amenazas de misiles; y como nodos para enlaces de comunicación, según Craig Singleton, experto en China.











