El caso de los cuatro ciudadanos estadounidenses secuestrados en Matamoros dio un vuelco en las investigaciones, pues ahora autoridades del Gobierno Federal creen que el ataque podría estar relacionado con operaciones de tráfico de drogas de las víctimas originarias de Carolina del Sur.
Esta hipótesis contradice a la manifestada el martes pasado por el fiscal general de Justicia de Tamaulipas, Irving Barrios Mojica, quien señaló que la principal línea de investigación sobre los hechos del pasado 3 de marzo es que se trató de una confusión y no de una agresión directa del Cártel del Golfo contra Latavia Lateefa Washington, Eric James Williams, Zindell Zaquille Mckinley Brown y Shaheed Hakim Woodard.
Según fichas delictivas, Latavia Lateefa Washington, quien resultó ilesa, tiene antecedentes por fabricación y tráfico de drogas, robo de bienes, amenazas a un funcionario en el desempeño de sus funciones y resistencia al arresto.
Zindell Zaquille Mckinley Brown y Shaheed Hakim Woodard, los dos hombres que murieron a manos de “Los Ciclones” —célula del Cártel del Golfo—, estuvieron acusados de posesión de marihuana, cocaína, violencia doméstica, quebrantamiento de la paz, venta de drogas cerca de una escuela y portación de armas.
Eric James Williams, herido de bala y quien ya se encuentra en Estados Unidos, es el único de los cuatro que no tiene historial delictivo conforme a los registros de la Corte Estatal de Carolina del Sur.
Mientras tanto, el presidente López Obrador aseguró que la FGR podría atraer la investigación sobre el caso.
El Mandatario dijo que se trata de un asunto de relevancia, pues está de por medio el prestigio de nuestro país y del gobierno mexicano.











