El grupo armado que asesinó al recién nombrado subdirector de la Policía Municipal de Culiacán, Juan Miguel Silva Alvarado, despojó de sus armas a sus escoltas y elementos que lo acompañaban en el inicio de un operativo de revisión de bares y cantinas, de las cuales, siete rifles y una pistola fueron localizadas horas más tarde abandonadas.
Según el reporte, las armas de cargo -seis largas y una pistola- fueron abandonas en el libramiento de la carretera Benito Juárez, debajo de un puente vial en el extremo sur de la capital del estado, poco después de que el jefe policiaco fuera privado de la vida.
Carlos Alberto Hernández Leyva, subsecretario de Seguridad Pública del Estado, dijo que se trató de un ataque directo a Silva Alvarado, puesto que se iniciaba el operativo de revisión de bares y cantinas en el Desarrollo Urbano de Tres Ríos cuando se activó uno de los botones de pánico.
Dio a conocer que el recién nombrado subdirector de la Municipal, quien estaba al frente de uno de los grupos, viajaba en tres unidades oficiales, y al entrar a la calle Alfonso Zaragoza Maytorena fueron interceptados por un fuerte grupo armado.
Subrayó que por no conocer mayores detalles del ataque, que fue muy directo, no podía dar mayor información, solo estableció que las diversas corporaciones policiacas y la Guardia Nacional iniciaron un operativo de búsqueda de los presuntos agresores.











