Grupo conservador pagó viajes a asistentes

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, realizó su primer acto público desde el balcón de la Casa Blanca ante cientos de personas, luego de anunciar la semana pasada que tenía Covid-19.

Algunos invitados tuvieron el viaje y el alojamiento pagados por el controvertido grupo Blexit de la activista conservadora Candace Owens, según correos electrónicos obtenidos por ABC News.

Según el medio, las personas fueron invitadas a asistir a una “gran manifestación al aire libre” por el grupo y se les pidió que llenaran un formulario que les notificaba que Blexit, una campaña que insta a los afroamericanos a dejar el Partido Demócrata, cubriría los gastos de viaje.

Más tarde se les informó que recibirían una invitación de la Casa Blanca para ir a un evento con Trump.

ABC dijo que los invitados asistirían primero a un evento entre la Casa Blanca y el Monumento a Washington, antes de dirigirse al Jardín Sur para el mensaje del gobernante.

Owens le respondió al medio: “No estamos interesados en participar en su obvio ángulo mediático para difamar o atacar al presidente con respecto al Covid-19”.

Añadió que el evento “trata sobre el apoyo a la aplicación de la ley en las comunidades minoritarias”.

No está claro de inmediato cuántos de los que asistieron al evento tuvieron sus costos de viaje cubiertos.

A los asistentes al evento también se les dijo: “todos deben llevar una camiseta Blexit (que se le entregará antes del evento), sin excepciones”.

El portavoz de la Casa Blanca, Judd Deere, dijo a ABC News que la Casa Blanca “no está involucrada en cubrir ningún costo”.

Tras el evento, Sean Conley, médico del mandatario, dijo que Trump “ya no está considerado en riesgo de transmitir el virus”.

Trump vuelve a campaña

La noche del jueves, los médicos de la Casa Blanca daban luz verde para que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tuviera un “retorno seguro” a sus actos públicos, una noticia que el mandatario aguardaba impaciente, ávido de demostrar al mundo que está curado totalmente y en tiempo récord.

La pausa que tuvo que hacer en su gira electoral ha sido demasiado larga, y sus ganas de volver a protagonizar mítines multitudinarios quiere que se sacien lo antes posible.

Trump quería empezar a un ritmo frenético, pero su equipo consideró que viajar por el país este fin de semana era demasiado precipitado.

El viernes, el doctor Anthony Fauci, epidemiológico en jefe del gobierno de Estados Unidos, dijo que el evento de presentación de la jueza Amy Coney Barrett como nominada al Tribunal Supremo del país, celebrado hace sólo dos semanas en el jardín de la Casa Blanca, fue un acto “superpropagador” del virus.

Al respecto, Trump sigue asegurando que no hay nada que temer, que su salud es mejor incluso que antes de contraer el virus.

“Estoy libre del virus, me siento perfecto. Ya no estoy tomando nada, no sigo ningún régimen de los que me dieron”, aseguró en un programa radial, en el que estuvo dos horas lanzando su retórica habitual sin ningún tipo de filtro.

La confianza es tan alta que la campaña de Trump, en su último intento de trolear a la organización de los debates presidenciales, exigió que se replantee la intención de que el próximo debate sea virtual ahora que el presidente está, según los médicos, limpio y sin posibilidad de contagio. Tanto Trump como Biden ya han cancelado su participación y organizado otros eventos,