Grupos del crimen han perdido fuerza

Grupos del crimen han perdido fuerza

Los grupos organizados criminales que operan en la Ciudad de México viven un “proceso generalizado de atomización”, lo que ha generado que pierdan fuerza y “regionalicen” sus zonas de operación, señaló el secretario de Seguridad Ciudadana (SSC) capitalino, Pablo Vázquez.

El funcionario dijo que la morfología de los grupos delictivos ha sufrido cambios gracias a la acción de la policía capitalina, lo que les ha restado fuerza operativa.

Al hacer un balance sobre las acciones de la corporación que han llevado a la reducción de los índices delictivos, Vázquez comentó que las estructuras de las actividades delictivas en la ciudad también van cambiando, por lo que se encuentran monitoreando a estos grupos, de los que no precisó nombres para evitar su reagrupación.

Aseguró que no están concentrados en desarticular alguna estructura criminal en específico, sino en conductas delictivas que dañan a la gente, como la violencia homicida.

Justo este factor es el que la SSC considera como prioritario pues, detalló, la violencia destruye familias, hace que las calles y barrios estén estigmatizados por la operación de determinado grupo. “Nos importa la violencia, porque al final se vuelve también causa de pobreza y desigualdad”, aseveró

Al preguntarle si actualmente y con el trabajo de investigación realizado a los grupos hay alguna estructura que cause alertamiento, el secretario dijo que no, ya que la policía actúa conforme surge “un brote de violencia”.

El jefe policiaco precisó que esta manera de trabajar las estructuras criminales logra que se planteen estrategias y despliegues operativos de mayor escala, dependiendo del objetivo a seguir.

Se le preguntó si el trabajo de la policía capitalina ha logrado encapsular a grupos criminales como La Unión Tepito, Los Rodolfos, Cártel de Tláhuac, entre otros, a tal punto de tener monitoreado cada movimiento delictivo que intenten realizar, a lo que el funcionario respondió que parten de una lógica en donde primero analizan la conducta delictiva y luego quién la genera.